lunes, 28 de septiembre de 2009
La sonrisa torcida
lunes, 14 de septiembre de 2009
La casa de la abuela
miércoles, 2 de septiembre de 2009
La declaración
A. se despertó frente a su a computadora portátil. La pantalla se había apagado y solamente se escuchaba a Syd Matters. Había pasado toda la noche intentando escribir un reporte para su empresa, sin embargo no pudo evitar verse atraído por la conversación que tenía con una amiga vía mensajería instantánea.
Había empezado como cualquier otra conversación de naturaleza virtual, donde quizás un análisis más detallado sea necesario mas no se hará en este momento. A. le preguntó que iba a hacer durante el fin de semana y ella le contestó que acababa de ponerse la mejor borrachera de su vida.
La conversación se tornó más densa cuando A. se vio atacado por la declaración de sentimientos de parte de su amiga. A. empezó a cuestionarse de la veracidad de estos, dado su aparente estado alcoholizado.
A. no compartía la misma visión respecto a su amiga.
Durante su impactante declaración la amiga le hizo notar que los atributos más encantadores de A. eran su extrema timidez, su obsesión con dibujar dinosaurios en cualquier servilleta o papel disponible y el aire misterioso y oscuro que emanaba su forma de caminar.
A. se vio más interesado en por qué alguien podría considerar eso atractivo mientras que sus seres más queridos le criticaba las mismas cualidades que su amiga encontraba tan encantadas.
Sin embargo, un súbito ataque de sueño hizo que A. se recargara sobre sus brazos cruzados mientras leía los mensajes de su amiga y escuchaba el disco completo de Ghost days. Hasta que lentamente cerró los ojos y se quedó dormido.
En su despertar A. encontró una ventana de conversación con un discurso larguísimo terminando por la frase:
"Tú que sientes o piensas al respecto?"
Entonces, sin pensarlo dos veces, A. escribió "no siento nada", cerró la pantalla de su computadora y se fue a dormir.
